El impacto de la situación económica, y la mayor conciencia y educación financiera, ha provocado que muchos compradores extremen sus precauciones antes de llevar a cabo cualquier desembolso de cierta entidad. Ni que decir tiene que el sector inmobiliario requiere una precaución especial no solo por el contexto actual sino por el tamaño de la compra. La verificación registral se antoja pues un trámite necesario antes de adquirir una vivienda.

Qué es la verificación registral de una vivienda

Llamada también ‘nota simple’ (aunque no significan necesariamente lo mismo), la verificación registral consiste en una comprobación documental de la situación del inmueble o propiedad que se desea adquirir. Para ello se procede a consultar el Registro de la Propiedad, entidad dependiente del Ministerio de Justicia, a fin de comprobar si la vivienda en cuestión está libre de cargas o si por el contrario arrastra alguna hipoteca. También permite contrastar los datos de la propiedad, su situación y su titularidad.

Cómo se lleva a cabo una verificación registral

Para realizar dicha verificación debe conocerse en qué Registro figura el inmueble que nos ocupa, operación que puede realizarse también desde RegistroDirecto y que requiere la utilización del Servicio de Índices (donde figuran todas las propiedades de cualquier persona jurídica o física así como el Registro en el que se encuentran). Esto facilita el trabajo en la medida en que el propietario de la vivienda no tiene por qué saber que se está investigando la situación de la misma. Tras examinar los libros de la propiedad, el usuario recibe un breve informe en el que se detalla toda la información necesaria para tomar la mejor decisión.

Por qué es recomendable solicitar una verificación registral

Tal y como se ha presentado con anterioridad, una operación tan importante como es la compra de una vivienda exige tomar ciertas cautelas antes de completarse. Independientemente de si se ha hablado o no con el propietario del inmueble o de si este nos ha proporcionado la información correcta, una verificación registral es prácticamente imprescindible para formalizar una transacción de estas características sin llevarse sorpresas con posterioridad.

Al fin y al cabo, puede darse el caso de que el propietario en cuestión arrastre una gran cantidad de deudas en sus inmuebles y que este dato no sea conocido por el comprador. Aunque existen vías legales para denunciar estas prácticas una vez se ha completado la operación, actuar preventivamente evita procesos más largos y costosos.

La verificación registral puede incluir también la expedición de un certificado que, a diferencia de la Nota Simple, sí que sirva como documento acreditativo de las características de la propiedad ante un tribunal o terceras personas. Si una vez se dispone de toda la información detallada se observa alguna carga o algún dato contradictorio, y se sigue teniendo interés comprador, es momento de reclamar al propietario que cancele las deudas.

Se trata de un trámite muy sencillo que sin embargo suele pasar desapercibido para muchos compradores, bien por desconocimiento bien por tratar de agilizar el proceso (algo a todas luces contraproducente). Dado que es un expediente bastante económico, rápido, que subsana problemas futuros y que puede solicitarse directamente, debería formar parte de cualquier proceso preparatorio para la compra de una vivienda.

Tanto la Nota Simple como una Nota de Localización o Localización de Propiedades las puede solicitar a continuación: