Cuando acudimos al mercado inmobiliario para adquirir una vivienda, sea nueva o de segunda mano, nos preocupamos en comparar el precio del inmueble, en tratar de llegar a un acuerdo con el vendedor para rebajarlo, buscar financiación para asumir el coste…

Sin embargo, el gasto de comprar una vivienda es mayor a su precio, pues aquel incluye otros aspectos que no podemos olvidar. Sepa los 6 gastos que debe tener en cuenta en la compraventa de una vivienda.

6 gastos que acompañan a la compraventa de vivienda

1.- Tasación de la vivienda

Generalmente, la tasación solo es un gasto necesario si piensa solicitar una hipoteca al banco, lo que ocurre en la mayoría de viviendas que se compran en España.

Sirve, precisamente, para demostrar al banco que el precio de la vivienda se ajusta a su valoración y así tener bien garantizado el préstamo. No obstante, es un informe recomendable también para el comprador, pues le indica si la operación entra dentro de la normalidad inmobiliaria.

Recuerde que para este trámite le pedirán una nota simple de la vivienda.

Si cree necesitarla, con Registro Directo podrá solicitar su tasación online de manera cómoda y rápida. En cualquier caso, las entidades bancarias suelen imponer su propia tasación, que ronda los 250 euros.

2.- Gestoría

Evidentemente, este es un gasto totalmente voluntario, pues nada impide que sea usted mismo quien se encargue de todos los trámites necesarios para formalizar la compraventa de la vivienda.

En cualquier caso, un especialista puede ser recomendable para que prepare toda la documentación, concierte la cita en Notaría y presente los modelos tributarios a la administración. Puede tener un coste de entre 250 y 350 euros.

3.- Notaría

Aunque realmente no es un gasto indispensable, rara vez se firma hoy día la compraventa de una vivienda en documento privado, ya que para acceder el Registro de la Propiedad es necesaria una Escritura Pública de compraventa. El gasto varía según el precio estipulado en la compraventa, pero rondaría los 400 euros.

4.- Impuestos

Habría que diferenciar si se trata de una vivienda nueva o de segunda mano. En el primer caso, se paga I.V.A, correspondiente al 10% del precio del inmueble, además del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD).

Aunque este depende de cada comunidad autónoma, suele estar en torno al 1,5 – 2% del valor del inmueble. Por su parte, la vivienda de segunda mano está sujeta al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, igualmente de gestión autonómica y que ronda el 6 – 8% del valor transmitido.

Ambos impuestos cuentan con bonificaciones especiales para compra de vivienda de protección oficial (VPO) y para adquirentes menores de 35 años, según cada comunidad.

5.- Registro de la Propiedad

Aunque el trámite no es obligatorio, inscribir la compraventa en el Registro de la Propiedad es la única manera de dar publicidad a la operación y que surta efectos frente a terceros, por lo que es extraño que una compra no se inscriba. El coste puede rondar los 300 euros. Es recomendable solicitar una Nota Simple tras la inscripción para asegurarse de la misma.

6.- Plusvalía municipal

Aunque es un gasto que legalmente corresponde al vendedor, no es extraño ver contratos en los que se pacte que este gasto se abone a partes iguales entre vendedor y comprador, por lo que habrá de tenerse en cuenta si fuese el caso.

Varía según el valor catastral del suelo donde radique el inmueble y el número de años que se ha tenido el mismo.

Otros gastos, como los de intermediación inmobiliaria, pueden sumarse a estos ya mencionados, junto con otros menores que dependen de cada situación y que no por ello deben menospreciarse: pequeñas reparaciones necesarias, contratación de suministros, mudanza, etc.

En cualquier caso, si usted ha accedido a la compra de una vivienda, y una vez abonados todos los gastos, solo queda disfrutar de ella.