La carga urbanística se origina en el proceso de urbanización.

Y en la nota simple del Registro se indica si dicha vivienda tiene alguna afección urbanística.

En el proceso de compra de una vivienda hay que tener en cuenta distintos aspectos legales que es necesario conocer para evitar inconvenientes posteriores. Es fundamental contar con el asesoramiento de profesionales del mundo inmobiliario y registral, ya que estos cumplen una función primordial para garantizar que todos estos requisitos se cumplen, consultando la información previa a la compra y realizando todos los trámites posteriores a la operación.

En ocasiones, algunos de estos procedimientos se escapan al conocimiento del ciudadano común, no habituado a este tipo de operaciones, por lo que el asesoramiento se convierte en imprescindible para realizar la operación de compra.

Contenido de la Nota Simple del Registro de la Propiedad

Uno de los pasos previos a la ejecución de la compra es la consulta de la Nota Simple del Registro de la Propiedad. Este documento es el que proporciona la información actualizada y en vigor sobre la situación en la que el bien inmueble consultado se encuentra. Este informe se divide en diferentes secciones donde se incluyen los datos relativos a la identificación y localización del bien registral, toda la información sobre la titularidad del inmueble, las cargas que pudiese tener incluidas las cargas urbanísticas, y las anotaciones preventivas y notas marginales.

Es en el apartado de las cargas y anotaciones donde pueden aparecer aquellas informaciones complementarias sobre elementos que, aunque no suponen una limitación de los derechos que se adquieren sobre la finca (pleno dominio, usufructo, nuda propiedad…), si pueden afectar al futuro propietario en algún momento. Aquí se indica si existe alguna afección fiscal, afecciones o cargas urbanísticas, embargos, suspensión de la fe pública registra o cualquier otra limitación, carga o gravamen que es necesario conocer para que pueda tomar la decisión adecuada.

Concepto de carga urbanística

La carga urbanística de una vivienda proviene de la gestión urbanística de la zona donde se encuentra ubicada. Esta gestión corresponde al promotor de la urbanización, teniendo este que realizar todas las actuaciones relativas al acerado, asfaltado de calles y los servicios urbanísticos recogidos en la normativa.

Esta anotación permanece en los datos de la finca hasta que el promotor consiga la certificación por parte del Ayuntamiento de que dichos servicios han sido instalados y posteriormente solicite el levantamiento de dicha anotación en el Registro de la Propiedad. El cumplimiento de este requisito por parte del promotor es fundamental para que el nuevo propietario no tenga que responder posteriormente por esta carga urbanística.

La realidad de la afección urbanística

Cuando en la Nota Simple registral haya constancia de esta carga urbanística es muy conveniente regularizar esta situación antes de la compra. La eliminación de la nota marginal implica un gasto de honorarios del registrador, por lo que en la práctica, en multitud de ocasiones, aunque la gestión urbanística haya sido concluida y verificada por el Ayuntamiento, no se lleva a cabo el proceso de registro. Esto implica que en ocasiones no hay una deuda real, sino que únicamente está pendiente de realizar el trámite registral.

Como en el resto de comprobaciones que hay que hacer antes de la compra de una vivienda, la situación de las afecciones de todo tipo es necesario analizarlas. Para evitar que se puedan convertir en un problema al cabo de un tiempo de cerrar la operación de compra, es muy conveniente contar con asesoramiento profesional que pueda informar al futuro propietario de las acciones a realizar antes de la firma de escritura de compra-venta de la vivienda.

A continuación puede solicitar la Nota Simple del Registro de la Propiedad y recibir toda la información en vigor sobre la finca que le interesa y conocer si tiene cargas urbanísticas o de otro tipo.